Todo sobre la suspensión. Parte 1 Definición

 

Hoy en este artículo vamos a hacer un enorme repaso a las suspensiones de un coche, parte que sin lugar a dudas me parece una de las que más importancia tiene a la hora de hablar del comportamiento dinámico de cualquier coche, tanto si buscamos deportividad como si queremos un fluir confortable por la carretera.

Para este artículo vamos a contar con varias partes, empezando por una simple definición del concepto de suspensión, siguiendo por las geometrías, después hablaremos de todos los elementos que intervienen en una suspensión para, por último, entender cómo funcionan los diversos elementos de suspensión que nos encontramos en el mercado. Hoy vamos a hablar solamente de la definición.

Comenzamos así definiendo las funciones y, en definitiva, lo que es un sistema de suspensión en un coche. En los modelos de calle, este elemento impide que los ocupantes del vehículo sientan todas y cada una de las irregularidades de la carretera, asimismo este aislamiento permite aumentar la vida útil de la estructura del coche. No solo eso, la suspensión de un coche tiene la función de conseguir que la rueda mantenga un contacto permanente y correcto con el suelo, esto es, que siempre, a pesar de la irregularidades, suelo y rueda estén en contacto y que, estructuralmente, la rueda tenga las geometrías adecuadas.

Estas serían básicamente las funciones de la suspensión de un coche, pero, si os parece, vamos a ir un poco más a fondo en este tema porque es, sin duda, muy interesante.

En general en mecánica un sistema de suspensión es aquel que se encarga de mantener una carga elevada, por encima de él, esto es exactamente lo que hace esta un coche con la masa no suspendida. Cuando los coches estaban en pañales esto era exactamente lo que los ingenieros buscaban, mantener la masa de la carrocería y demás por encima del nivel del suelo, de ahí viene el término.

A día de hoy no tener algún sistema que absorba irregularidades y demás del firme que pisa el coche sería inconcebible, por ello los sistemas de suspensión adoptan las funciones que antes os explique y, básicamente para conseguirlo cuenta con tres elementos:

  •         La flexibilidad, aportada por muelles y por los propios neumáticos, que se deforman y recuperan su forma a medida que la carretera induce vibraciones en ella.
  •         La amortiguación, aportada por los amortiguadores. Sin ellos, el muelle una vez que se deforma comenzaría a describir vibraciones (Movimiento Armónico Simple) que han de ser atenuadas, amortiguadas, por la fricción de dichos elementos.
  •          La capacidad de mantener a la rueda y al eje en la correcta posición para lograr un correcto comportamiento dinámico


Así podemos describir dos grupos de elementos de suspensión, los que aportan estructura y los que aportan flexibilidad, aunque estos no siempre quedan bien diferenciados puesto que elementos como la barra estabilizadora aporta muchas veces las dos cualidades. De la misma forma, algún elemento estructural puede ser diseñado para tener un cierto umbral de flexibilidad y poder así acompañar al muelle en ciertos momentos.

Pero no quiero extenderme más con los aspectos “anatómicos” del sistema puesto que a eso nos dedicaremos más tarde, por ahora esa explicación me ha servido para dejar claro todas y cada una las funciones de la suspensión.

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