Historia Rápida. El Audi Quattro del Grupo B.
La historia del Audi Quattro comienza en 1979, cuando el representante de VAG en el BPICA (Bureau Permanent International des Constructeurs d'Automobiles o, en español Oficina Permanente Internacional de Constructores de Automóviles) preguntó a los fabricantes cómo les parecería cambiar el artículo 2 del reglamento del mundial de rallys, que decía que estaba prohibida la utilización de coches con tracción a las cuatro ruedas.
Resulta curioso que las marcas, sin apenas oposición, aceptasen, al fin y al cabo, en ese momento VAG solo tenía un coche con tracción a las 4 ruedas, el Iltis, sin duda todos pensaban que Audi no llegaría muy lejos con ese proyecto. Fue ese el momento en que Audi, que sí tenía un proyecto, se puso a rebuscar en el cajón de sastre de VAG. Los ingredientes eran, la carrocería de un Audi GT, el motor de un Audi 200 y el sistema de tracción a las cuatro ruedas del Volkswagen Iltis.
Así, el resultado era un vehículo con motor de cinco cilindros turboalimentado tenía un momento polar de inercia enorme, esto, traducido a la conducción hacía que le costase mucho más que a sus competidores entrar en las curvas, pero tenía la ventaja de que salía como un obús debido a su tracción. En ese momento, Audi estaba corriendo con el Audi 80 en el mundial, un coche de 160 Cv que no había superado un 6º puesto. La pregunta era ¿por qué?
Porque quería ganar experiencia. De esta forma, tras presentar el Audi Quattro en el salón de Ginebra de 1980, comenzó una historia que cambiaría el mundial de rallys para siempre. Así las marcas, que no tenían mucho miedo a este coche, no entendían que los rallys tenían demasiado que ver con la tracción. En Audi vieron esta relación de, mejor tracción, mejor ritmo, y pasaron por la derecha al resto de competidores.
Poco tiempo después el Audi Quattro fue homologado en 1981 para el grupo 4 y fue diez días después de este momento cuando corrió su primer rally para el campeonato europeo de rallys, dos semanas después el Audi comenzó brillando en Montecarlo, teniendo un gap de 6 minutos después de 6 tramos, hasta que perdió la correa del diferencial. Otras dos semanas después el Quattro volvió a arrasar en Suecia y esta vez lo hizo durante toda la prueba, siendo pilotado por Hannu Mikola. Por desgracia, a nivel de equipo y, sobre todo, de dirección de equipo, los alemanes iban notablemente por detrás que sus competidores, lo que resultó en errores que les costarían varias pruebas y victorias.
A pesar de esos problemas de equipo, Audi ganaría a Opel en la temporada
del 82 y este innovador vehículo de cuatro ruedas motrices se llevó a casa el
mundial de constructores.
En 1983 el coche, tras una serie de modificaciones, entró en el grupo B y ese año tuvo lugar una batalla épica en la cual, digamos que hubo una suerte de empate con Lancia, llevándose los italianos el mundial de marcas y los alemanes el de pilotos con Hannu Mikkola en el primer cajón el podio. Las cosas no harían sino mejorar, y la cima de la carrera de este modelo llegaría en el año 1984, el mejor año para Audi que se coronaría como campeón de marcas y pilotos.
Sin embargo, para 1985 las cosas cambiaron y Audi no evolucionó como
debía, si hacía un año era la revolución, al año siguiente el coche ya estaría
desfasado.
Los alemanes se las vieron y desearon innovando y pensando que podían hacer para mejorar el coche, es así como le recortaron la batalla, le pusieron al motor una culata con 4 válvulas por cilindro, después hicieron una edición limitada de 20 coches para homologar una evolución con modificaciones en la carrocería, así nació el Sports Quattro que, a pesar de todo el despliegue tecnológico, no logró brillar, ocultado por la obra maestra francesa, el 205 T16.
Posteriormente se decidió que se tenía que seguir invirtiendo en
mejoras, es entonces cuando se movieron gran parte de los accesorios del motor
al maletero, se puso un turbo más grande, una caja de 6 velocidades y unos
apéndices aerodinámicos que quitaban el hipo. Así nació el sport Quattro E2
En esta temporada de 1985 se consiguió un coche de 444 caballos al
freno, pero las malas lenguas decían que, en ciertos momentos, era capaz de
subir por encima del medio millar de caballos. Sin duda la receta era atómica y
capaz de vencer a cualquiera de sus contrincantes, a pesar de ello contaba con
un importante hándicap, la fiabilidad.
El debut del Quattro E2 fue en Argentina, donde marcó el mejor tiempo en los tres primeros tramos hasta que abandonó por un problema en el motor, en el rally de Finlandia quedará 2º. El único rally que ganaría este coche sería el rally de San Remo donde Walther Rolh quedó a 6 minutos y medio por delante de un Peugeot.
De la temporada del 86 solo hay que destacar la garrafal sequía de
victorias, el coche no conseguía o bien encontrar ritmo o bien acabar las pruebas.
Meses después, los grupo B llegan a su fin y Audi, como tantos otros equipos
hubo de buscar un lugar donde amortizar la inversión del Audi Quattro E2. La
decisión final fue enviarlo a Pikes Peak, pero eso ya es objeto de otra
entrada.
Hasta aquí esta entrada de hoy, espero que os haya gustado y resultado
interesante. Nos leemos dentro de nada, hasta entonces, ¡cuidaros!
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